TIEMPO Tan efímero y a la vez tan perpetuo. Dependiendo del sentimiento que me abrace, de la compañía que me rodea o de la soledad que elijo regalarme. El tiempo, sujeto al huso horario en el cual me encuentro o la temperatura que siento. Los días soleados en los que el sol acaricia con amabilidad se sienten más veloces, en cambio los días lluviosos y fríos (como hoy) el viento con su hostilidad golpea y se siente como una eternidad queriendo limitarse a 24 horas, extendiéndose un poquito más allá si la nostalgia me anda pisando los talones. Acá, en Australia, siento que el tiempo pasa volando, algo así como los años de los perros comparado con los de los humanos. Un año en Australia se sienten como 3 en Argentina. Las preocupaciones, el amor y su intensidad, la felicidad intermitente, el llanto visceral, la risa y a veces la nostalgia son para mi las mediciones reales de la vida. El reloj es el común denominador entre humanxs pero como se siente el tiempo es tan subj...
Cuando me siento desentendida, escribo. La escritura me libera y sana.